Ayunando por amor

Habíamos estado saliendo por apenas un mes, cuando acabó el semestre y me golpeó la cruda realidad: mi novio y yo íbamos a tener que estar separados durante todo el verano.

Durante una de nuestras conversaciones, hablamos sobre la idea de ayunar por nuestra relación. Cada semana, un día en específico podríamos ofrecer un sacrificio especial el uno por el otro, y  a medida que iban pasando las semanas, empecé a darme cuenta de lo poderosa que estaba siendo esta práctica. El ayuno no sólo estaba fortaleciendo nuestras oraciones, sino que también nos estaba enseñando a auto controlarnos. Me di cuenta entonces, de lo importante que es ayunar cuando se trata de luchar en favor de  la pureza.

1.     El ayuno puede ser beneficioso para cualquier persona – incluso si esta persona no está tratando de superar un obstáculo en particular.

Muchas personas recomiendan ayunar absteniéndose de consumir algo placentero (comida chatarra, postres, etc.) si se está superando algún pecado sexual o una adicción. Esto es de suma importancia, ya que la disciplina que infunde el ayuno nos ayuda a crecer en el autodominio mientras estamos superando ciertas batallas. Sin embargo, si uno no está luchando contra una adicción en particular, entonces el ayuno podría parecer algo no tan crucial. A lo largo de mis años de adolescencia leí algunos artículos donde te recomendaban ayunar si estabas luchando contra la pornografía. Pero en mi caso, desde que dejé de lidiar con esa adicción, ayunar dejo de parecerme algo vital  y por lo tanto dejó ser una práctica habitual para mí. De vez en cuando podía ayunar por “mi futuro esposo” pero nunca tuve el hábito de hacerlo con constancia. En los pocos años desde que mi novio y yo empezamos a ofrecer sacrificios el uno por el otro, he seguido viendo los frutos que ha dejado esto en nuestro matrimonio, ya que todos los días dejamos a un lado nuestros propios deseos por el bien del otro.

2.     Ayunar me hace ver que soy más que un montón de impulsos espontáneos.

Cuando ayuno privándome de algo  que me causa placer, me doy cuenta de que no tengo por qué estar gobernada por mis deseos. ¿No es un tanto obvio que una persona humana es mucho más que una colección de deseos? Bueno, a la vista de los medios de comunicación y de nuestra cultura, esto es a menudo a lo que se reduce a la persona humana. De hecho, hace poco leí un artículo en el cual una persona afirmaba que engañar a su propia esposa no tenía nada que ver con una falta de amor. Sino que más bien se trataba de llenar una urgencia sexual- que, a sus ojos era aceptable.

Nuestra cultura promueve constantemente un mensaje similar. Las películas a menudo presentan  a personas que actúan según sus impulsos o caprichos. La gratificación instantánea, particularmente la que involucra una intimida física  y sexual, es un tema mencionado en innumerables canciones que resuenan a través de la radio. Sin embargo, aun cuando la cultura me dice que soy esclavo de mis impulsos y deseos, el ayuno me recuerda que tengo la capacidad de  auto controlarme. El ayuno no necesariamente va a prevenir que nos afecten impulsos inapropiados, pero la práctica de la auto-negación a través del ayuno nos ayudará a hacer frente a estos deseos.

3.     Ayunar me ayuda a crecer en un amor que es capaz de sacrificarse.

Yo lucho contra mi egoísmo, y hay veces en las que solo quiero hacer cosas para mí misma. Es entonces donde el ayuno  me ayuda a poner a un lado este sentimiento y a pensar en qué es lo mejor para otra persona. Cuando me entran ganas de atiborrarme de todos los chocolates que están en la mesa la cocina, pero me contengo porque estoy ayunando por mi esposo y en favor de la pureza,  estoy poniendo de lado mis propios deseos por amor a otra persona. Sacrificando lo que quiero, dirijo mi mirada hacia algo que está más allá para crecer en generosidad.

Al ayunar, crecemos en autodominio y  en un amor que es capaz de sacrificarse. Algunas personas deciden ayunar absteniéndose de consumir cierto tipo de alimentos (algún postre, o una taza de café). Tú puedes ayunar diariamente o periódicamente – las posibilidades  son infinitas. Tal vez estés luchando contra un obstáculo en particular o tal vez no, pero independientemente de a lo que te enfrentes, te animo a que consideres la atemporal práctica del ayuno. Juntos podemos crecer en autodisciplina y amor, enriqueciendo la cultura que nos rodea.

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Assisi (18)AnneMarie Miller received degrees in English and Theology at Franciscan University of Steubenville in May 2015. She passionately loves the Catholic Faith, chastity, St. Francis of Assisi, and frolicking around barefoot. In August 2013, she was blessed to marry her incredible husband, and the two of them enjoy the epic adventures of young married life in the Midwest. When she’s not writing, reading, playing board games, or working, AnneMarie reflects on life’s beauty and various quirky observations on her blog, Sacrifice of Love (http://marianninja.blogspot.com).

 

1 Comment

  1. Gracias por su testimonio.
    Realmente, no estamos acostumbrados, en nuestra época hedonista, al sacrificio y mucho menos a las mortificaciones, que ni siquiera entendemos. Sólo la presencia real de Cristo y de la Iglesia en nuestras vidas puede hacer que nos demos cuenta del valor de estas acciones, como el ayuno, ofrecidas por amor.
    Pido disculpas por no saber escribir en inglés.
    Bendiciones.

    By Álex Holgado | 1 year ago Reply

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